
martes 21 de julio de 2009
miércoles 4 de febrero de 2009
domingo 20 de julio de 2008
jueves 12 de junio de 2008
Reiteración de las 3:15 AM
Un desierto de horas carboniza al andamio del viento y al viento
en una pesadilla de cenizas que caen flotando ante mis cejas
para enterrarse a sí mismas en mi llanto
junto a la tumba del Sol.
Con las manos recojo mis lágrimas
que lanzo al corazón del cielo
para que lluevan hechas racimos
de flores y sueños nuevos
que empujen luego a mis venas.
Un tumulto de voces sube como una serpiente
mezclándose con mi sangre,
un tumulto que en la garganta
forma venenosos muros.
Una lengua de plumas con un destino sonoro
reafirma su vuelo en el tintero del ojo.
Y mañana es una vena de hierro sin fisuras
ni para un pequeño resto de nubes.
Y mañana es un dique de fuego
para hilillos filtrados del mar
donde soltar las amarras del alma
y coser horizontes a risas
con el barco de los sueños
o la aguja de la vida.
Mañana es la sombra de hoy.
Violentas estrellas borrachas
vomitan su cena en mi cama
descargando aliviadas
arcadas de huidizas manos
e hijos de otras voces.
En un cielo enfermo de cáncer
bailan aviones al ritmo
que antes bailaron palomas.
Flota un olor a bolsas de sangre
y ángeles con alas de cera
caen fundidos de golpe
a cada día y hora.
Y ahora intuyo un hospital donde se pudren rosas y lirios
en la habitación donde yace el verso.
Con un cigarrillo en los labios
danza el cielo de azul
y exhala resignado
nubes manchadas de abril.
Hoy es la sombra de mañana.
Simetría odiada.
Odio de todo lo eficaz, exacto, previsible,
de todo lo cotidiano y monótono;
¿Sigue la noche al día,
o sucede el día a la noche?.
Sonrisa de pétalos cargada de tristeza como llanto de agua dulce.
Impulsos de acordes disonantes.
Canto de amapolas y panderetas.
Fanfarria repentina de acuarelas.
Demos la bienvenida al sueño.
¿Quién espera?.
Es preciso romper la crisálida del cerebro
para que nazca el tiempo mariposa.
La única respuesta posible es verde
es el fuego que se quema a sí mismo,
un niño con un globo de acero,
resistente a cualquier aguja,
como la imaginación de una flor.
El sueño es el gran gimnasio del alma.
Tronso.
en una pesadilla de cenizas que caen flotando ante mis cejas
para enterrarse a sí mismas en mi llanto
junto a la tumba del Sol.
Con las manos recojo mis lágrimas
que lanzo al corazón del cielo
para que lluevan hechas racimos
de flores y sueños nuevos
que empujen luego a mis venas.
Un tumulto de voces sube como una serpiente
mezclándose con mi sangre,
un tumulto que en la garganta
forma venenosos muros.
Una lengua de plumas con un destino sonoro
reafirma su vuelo en el tintero del ojo.
Y mañana es una vena de hierro sin fisuras
ni para un pequeño resto de nubes.
Y mañana es un dique de fuego
para hilillos filtrados del mar
donde soltar las amarras del alma
y coser horizontes a risas
con el barco de los sueños
o la aguja de la vida.
Mañana es la sombra de hoy.
Violentas estrellas borrachas
vomitan su cena en mi cama
descargando aliviadas
arcadas de huidizas manos
e hijos de otras voces.
En un cielo enfermo de cáncer
bailan aviones al ritmo
que antes bailaron palomas.
Flota un olor a bolsas de sangre
y ángeles con alas de cera
caen fundidos de golpe
a cada día y hora.
Y ahora intuyo un hospital donde se pudren rosas y lirios
en la habitación donde yace el verso.
Con un cigarrillo en los labios
danza el cielo de azul
y exhala resignado
nubes manchadas de abril.
Hoy es la sombra de mañana.
Simetría odiada.
Odio de todo lo eficaz, exacto, previsible,
de todo lo cotidiano y monótono;
¿Sigue la noche al día,
o sucede el día a la noche?.
Sonrisa de pétalos cargada de tristeza como llanto de agua dulce.
Impulsos de acordes disonantes.
Canto de amapolas y panderetas.
Fanfarria repentina de acuarelas.
Demos la bienvenida al sueño.
¿Quién espera?.
Es preciso romper la crisálida del cerebro
para que nazca el tiempo mariposa.
La única respuesta posible es verde
es el fuego que se quema a sí mismo,
un niño con un globo de acero,
resistente a cualquier aguja,
como la imaginación de una flor.
El sueño es el gran gimnasio del alma.
Tronso.
viernes 6 de junio de 2008
viernes 30 de mayo de 2008
Muerte al Neocon
EL PROSTÍBULO
De qué prostíbulo
de qué lugar inmundo
surgieron las voces
que condujeron al hombre
a ser un lobo.
Quien esculpió tanta ideología.
Quien le dio forma santa
a la razón.
¿Cuántos versos caerán
antes que acabe?,
¿cuántos harán falta?.
¿Y cuanto amor?.
La sombra, siempre la sombra
de la violencia, lo violento,
la lucha, el grito, la guerra,
la incomprensión, la sangre,
el desprecio, la yaga,
el insulto.
La sombra, siempre la sombra
de la intolerancia, la indiferencia,
las palabras vacías,
la alargada sombra de la idiotez,
de los idiotas.
La muerte.
Pero la muerte está en todos,
no, no es ella,
son los falsos, los bastardos,
los que emplean sus instrumentos,
el cuchillo, el poder, la bala,
la sinrazón de su razón,
la metralla,
el odio,
el sometimiento, la política,
las bombas, las ideas,
las sombras, siempre las sombras;
la opresión de los que sueñan,
los que crean, los verdaderos,
los únicos hombres,
los que no son lobos,
los inocentes.
(Pero no, son ellos los confundidos,
son ellos los débiles, los falsos,
los desertores, los asesinos,
porque es más fácil
ser lobo
que hombre).
Tronso.
De qué prostíbulo
de qué lugar inmundo
surgieron las voces
que condujeron al hombre
a ser un lobo.
Quien esculpió tanta ideología.
Quien le dio forma santa
a la razón.
¿Cuántos versos caerán
antes que acabe?,
¿cuántos harán falta?.
¿Y cuanto amor?.
La sombra, siempre la sombra
de la violencia, lo violento,
la lucha, el grito, la guerra,
la incomprensión, la sangre,
el desprecio, la yaga,
el insulto.
La sombra, siempre la sombra
de la intolerancia, la indiferencia,
las palabras vacías,
la alargada sombra de la idiotez,
de los idiotas.
La muerte.
Pero la muerte está en todos,
no, no es ella,
son los falsos, los bastardos,
los que emplean sus instrumentos,
el cuchillo, el poder, la bala,
la sinrazón de su razón,
la metralla,
el odio,
el sometimiento, la política,
las bombas, las ideas,
las sombras, siempre las sombras;
la opresión de los que sueñan,
los que crean, los verdaderos,
los únicos hombres,
los que no son lobos,
los inocentes.
(Pero no, son ellos los confundidos,
son ellos los débiles, los falsos,
los desertores, los asesinos,
porque es más fácil
ser lobo
que hombre).
Tronso.
LA CENA DE LOS IDIOTAS
En la cena de los idiotas
no hay pan,
sólo babas (que son miserias),
Babas por el deseo
de engullir, de engordar, tragar…
devorar, aniquilar,
comer hasta reventar
de haber comido.
Incluso antes de nacer
ya se alimentan
de toda esta miseria.
Devorarían a su madre en su vientre,
cortarían el cordón umbilical
para salir antes,
a la carrera,
si, a la carrera,
locos,
empujándose entre ellos,
aniquilando
para llegar a su sitio en la mesa.
No ven otra cosa,
no piensan otra cosa,
Su imaginación no es de este mundo
o si,
porque vivimos en el mundo imaginado
por ellos.
Pero no, eso no es imaginación,
es miseria, es grasa,
vivimos pensados por la grasa
de los miserables, los débiles,
los que no son hombres
si no lobos,
los torturadores, los gordos,
los uniformes,
todos los uniformes,
los egoístas,
los fabricantes de armas,
que sólo sirven para matar,
someter,
y si acaba una guerra
se provoca otra
y no hace falta matar para estar en guerra
se puede matar sin cobrar la vida
matando la ilusión, el sueño,
la creatividad, la poesía, la música,
la pintura,…
Siempre hay algún inocente
subyugado por la sombra
(siempre la sombra)
dispuesto a morir por la vanidad de otro,
por el apetito de otro,
de los idiotas,
por su vanidad,
su vanidad que no es de este mundo,
o sí,
porque es el suyo,
y el mundo es su cena…
y la naturaleza su postre.
En la cena de los idiotas
no hay palabras,
sólo humo
o sí,
hay palabras,
pero son veneno.
Tampoco hay risas,
o sí,
pero su risa está podrida
por sus palabras,
huele mal su risa.
En la cena de los idiotas,
de los lobos,
el mundo es su cena,
la naturaleza su postre
y el puro es el hombre.
En la cena de los idiotas
no hay pan,
sólo babas (que son miserias),
Babas por el deseo
de engullir, de engordar, tragar…
devorar, aniquilar,
comer hasta reventar
de haber comido.
Incluso antes de nacer
ya se alimentan
de toda esta miseria.
Devorarían a su madre en su vientre,
cortarían el cordón umbilical
para salir antes,
a la carrera,
si, a la carrera,
locos,
empujándose entre ellos,
aniquilando
para llegar a su sitio en la mesa.
No ven otra cosa,
no piensan otra cosa,
Su imaginación no es de este mundo
o si,
porque vivimos en el mundo imaginado
por ellos.
Pero no, eso no es imaginación,
es miseria, es grasa,
vivimos pensados por la grasa
de los miserables, los débiles,
los que no son hombres
si no lobos,
los torturadores, los gordos,
los uniformes,
todos los uniformes,
los egoístas,
los fabricantes de armas,
que sólo sirven para matar,
someter,
y si acaba una guerra
se provoca otra
y no hace falta matar para estar en guerra
se puede matar sin cobrar la vida
matando la ilusión, el sueño,
la creatividad, la poesía, la música,
la pintura,…
Siempre hay algún inocente
subyugado por la sombra
(siempre la sombra)
dispuesto a morir por la vanidad de otro,
por el apetito de otro,
de los idiotas,
por su vanidad,
su vanidad que no es de este mundo,
o sí,
porque es el suyo,
y el mundo es su cena…
y la naturaleza su postre.
En la cena de los idiotas
no hay palabras,
sólo humo
o sí,
hay palabras,
pero son veneno.
Tampoco hay risas,
o sí,
pero su risa está podrida
por sus palabras,
huele mal su risa.
En la cena de los idiotas,
de los lobos,
el mundo es su cena,
la naturaleza su postre
y el puro es el hombre.
(Tronso).
Lunas de terciopelo
Arbol de canción
Caña de voz y gesto,
una vez y otra vez
tiembla sin esperanza
en el aire de ayer.
La niña suspirando
lo quería coger;
pero llegaba siempre
un minuto después.
¡Ay sol! ¡Ay luna, luna!
Un minuto después.
Sesenta flores grises
enredaban sus pies.
Mira cómo se mece
una vez y otra vez,
virgen de flor y rama,
en el aire de ayer.
(Federico García Lorca).
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